Revelaciones III

Dos sillones rojos, el fuego en la chimenea a medio prender y dos cigarrillos envuelven el ambiente en la reunión con el coronel Sinner, hombre canoso, cercano a las seis décadas de vida, con un uniforme negro y una banda roja que le cruza de extremo a extremo.

— Admiro tu habilidad de haber llegado a tiempo y sin que nadie note tu presencia- dice con una leve sonrisa-
— Es simple, se estudia el ambiente y al enemigo, así se obtiene la mejor entrada- digo ocultando mi enojo—

— ¿Seguro que no quieres pertenecer al ejército? Estamos  escasos de personal con tu capacidad.
— Te agradezco pero sabes que aquí vine con otra intensión, aunque lo quise hacer desde un comienzo. En el viaje logré calmar a mis bestias— sonrío-
— Si lo sé…-suspira- quieres asesinarme… Aunque siento decepcionarte, dudo que eso suceda. Aquí estás solo.
— ¿Cómo sabes que hasta aquí me acompañó la soledad? ¿Tan seguro estas de que he venido solo?
— Por supuesto- dice con firmeza- nosotros sabemos todo.
— Ese es su gran problema- vuelvo a sonreír-
— La verdad absoluta no es un problema, es una virtud…
— No lo creo, esa verdad hace que las personas se vuelvan soberbias, y esa soberbia deja al desnudo sus puntos débiles.
— Nosotros no poseemos puntos débiles Thomas… Ninguno… tú eres nuevo para saber toda la tela de araña que se ha tejido a través de los años. En el comienzo del Círculo teníamos el plan de modificar la sociedad, sus pensamientos. Somos un mundo plagado de seres destructivos. Cicatriz nos reunió a los más importantes en una mesa redonda y nos hizo ver que con la superpoblación, el planeta, como lo conocemos, acabaría pronto. Entonces nos planteó la idea de devolver a la normalidad nuestro mundo. El poder lo volvió un ser oscuro pero nunca olvidó la meta final…. Thomas- libera la última bocanada de humo luego de apagar el cigarrillo- ¿crees que todo se trata o se trató de dinero y de asesinatos? Te ha llegado el mensaje equivocado, o mejor dicho tus Supremos, como ellos se auto denominan, te han mentido. Algo común cuando se quiere que los súbditos acaten órdenes. Es lo que sucede con normalidad en el ejército. Newsletter era mi compañero en la compañía 17, pero decidió formar un grupo encargado de destruir nuestros planes. Observa Thomas, mira a tu alrededor, cada ser que lo intentó, terminó bajo tierra. Esto jamás será detenido, ni tú, ni tu hija, ni nadie nos detendrá.

Libero una pequeña carcajada y digo:

— ¿Pretendes que crea que ustedes son los salvadores? Esperaba más de ti… Esperaba que dijeras verdades. Aquí quieren salvar a los poderosos, no a la sociedad.
— Una sociedad de élite es lo mejor que le puede suceder a este inmundo planeta. Los plebeyos han incurrido en innumerables delitos y han acabado con la paz social. ¿Te imaginas un lugar donde los recursos no deban ser repartidos entre millones sino entre miles? Es simplemente maravilloso. Recorrer ciudades sin temer que te despojen de tus pertenencias o algo peor. Que nuestros hijos, nietos y bisnietos tengan recursos para disfrutar de la vida sin someterse  a guerras innecesarias. A veces se requiere de decisiones extremas para obtener la paz plena.
— Asesinar al desprotegido, al inocente, no es una obra de bien- digo calmado, aunque me invade la ira- deben dejar de decir que están salvando a alguien, solo quieren llevar a cabo una masacre.
— Es una selección genética, algo que la propia naturaleza realiza desde el comienzo de los tiempos.
— No son quienes tienen que decirlo, no son Dioses.
— Estamos cerca de serlo. Además, tú no podrás detener lo que se avecina.
— ¿Estás seguro?
— Puedo apostar mi vida- dice con una leve sonrisa— aquí, detrás de lo que tú conoces hay personas más poderosa que harán hasta lo imposible para que se lleve a cabo la limpieza final.
— Ahora le dicen limpieza al genocidio… No dejan de sorprenderme… ¿Y cómo van a llevar a cabo esa limpieza?
— No debería narrarte nuestros planes pero de aquí con vida no saldrás así que no pierdo nada con que lo sepas. Pensamos en un momento generar asesinos que se repartan por el mundo, acabando con objetivos precisos, de a poco ir realizando la limpieza. Pero llevaría demasiado tiempo y sin la libreta que posee tu hija correríamos riesgos altos de fracasar. Entonces, un día se nos ocurrió enviar infectados por todos los países generando una gran contaminación, luego de que fallezcan todos, volveremos a habitar los diferentes ambientes. Tenemos un territorio secreto llamado los Jardines de Edén, donde los elegidos habitarán mientras la limpieza se lleva a cabo. Es sin dudas un plan perfecto. Solo resta acabar con las escorias que intentan destruir nuestros planes.

— Jardín de Edén- digo sonriendo levemente- hermoso título para una película. Nosotros no buscamos solamente destruir sus planes, también deseamos una venganza plena y sangrienta. Tú mataste, o eso asumo, a Miguel, McCartney a mi esposa, entre otros. No somos súper héroes que buscamos el bien de las personas, queremos que sufran los que se atrevieron a quitarnos a nuestros seres más preciados. A veces coronel- digo con calma- no todo gira en torno a la justicia o a lo que ustedes realizan, sino simplemente a no dejar vivir a los seres que se atrevieron a meterse en nuestro camino.
— ¡¡¡Oh!!!—Exclama con sorpresa— la venganza, la dueña de las emociones más perversas de los seres que la poseen. Cada ser que bebe un trago de su sangre se transforma poco a poco en alguien sin alma. Thomas- carraspea- dos décadas atrás unos hombres borrachos decidieron violar y asesinar a mi esposa juntos a mis dos pequeñas princesas. No podría expresarte en palabras que sentí al ingresar a mi hogar y ver sus cuerpos destruidos y ensangrentados.
Bajo la lluvia un día catorce de septiembre las enterré, los culpables aún no habían sido apresados. Al descender el último ataúd, el de mi niña más pequeña, Cristal, mi alma desapareció, se esfumó. Cada célula de mi cuerpo pedía sangre, pedía que nos vengáramos de cada uno de los culpables.
He participado de varias batallas, he asesinado a varios soldados de ejércitos enemigos, pero aquí era diferente. Aquí requería de sangre fría, necesitaba realizar un trabajo de campo sutil y sin rastros. Hipotequé tres veces mi hogar con el fin de obtener el dinero necesario para poder sobornar a los agentes de la ley. Pero nada funcionó, no logré obtener nada.
Una noche en un bar, mientras ahogaba mis penas en un vaso de ron barato, un hombre de traje negro se me acercó y me ofreció sus servicios a cambio de los míos. Me negué en primera instancia, no confío en las redes de favores y más conociendo mi posición en las fuerzas armadas.
Insistió, y sí que lo hizo. Noche tras noche, a la misma hora en el mismo lugar se aparecía. “sé que desea enfrentarse a los asesinos de su familia” dijo y mi mirada cambio. “Por supuesto” dije.
Entonces me ofreció entregarme a los culpables, que eran tres según él, y yo debería entregarme en cuerpo y alma al Círculo. Lo que más quería en la vida era acabar con esas basuras. Mi respuesta fue afirmativa, sin dudarlo. Y así fue que una semana después me encontraba torturándolos, cortando sus miembros mientras ellos gritaban. Fue excitante, no lo puedo negar. Pero luego de acabar con ellos, la realidad me golpeó fuertemente. El silencio ensordecedor de la muerte me enseñó que no recuperaré mis pérdidas.

– Triste historia, pero nada subsana lo que hiciste después- digo con calma- asesinar a gusto y placer a seres inocentes. Planean una limpieza del planeta simplemente para llenarse los bolsillos de dinero sucio. Tu aliado McCartney, ha asesinado a Isabella. Y acabaré con él de la manera menos piadosa posible. En tu caso será una muerte menos engorrosa.
— ¡¡¡Aun sigue con esa idea!!!- Exclama con su voz grave- no lo lograrás. Aun no comprendo cómo hiciste para ingresar con la muralla que colocamos para vallar la ciudad. Sumado a que pronto llegará un bombardeo que acabará con toda la vida cómo se conoce aquí. Pero no saldrás de aquí- sonrió-.

Es un plan perfecto, la gente muere, se genera una guerra con Nice y con esa distracción generamos la infección. Todo pergeñado a la perfección. ¡Ah! -dice con una leve sonrisa- como olvidarme de que los agentes portadores saldrán en pequeños vehículos hacia el destino.
— No te creo- digo encendiéndome otro cigarrillo- no tienen una pista aérea cerca de aquí, ni poseen un avión en condiciones para hacerlo
— Si lo poseemos, no nos subestimes- su sonrisa se transforma en enojo- aquí cerca en el pueblo escondido detrás de las montañas gemelas se encuentran nuestras bases militares. En aproximadamente media hora llegará la bomba H, destrucción total de Hanchi. No te puedo mentir, me genera algo empatía ver morir a los niños pero es por un bien mayor.
— Empatía sería no asesinarlos- expulso una gran bocanada de humo- en tu diccionario esa palabra debe significar lo contrario al común de la gente. Yo accedí a esta reunión porque tú me obligaste a venir enviándome el dedo de Miguel.
— Yo no realicé tal acto- sus ojos demostraron sorpresa- tú me enviaste un mensaje a mí avisándome que venias.
— Yo tampoco he hecho tal acción, observo aquí que alguien quería que esta reunión se llevara a cabo. Me imagino que tú grupo, El Círculo, no es tan unido como tú piensas. Creo que te quieren ver muerto o a mí… o a los dos.
— ¡¡¡Seguramente!!!- exclama con una larga carcajada- estos malditos quieren alimentar a los gusanos con mi carne rancia. Pero no les daré con el gusto, si Cicatriz requiere mis servicios, seré leal hasta la muerte.
— Eres bastante iluso- digo apagando el cigarrillo, no llegue a terminarlo- igual no tienes cura en este momento.
— Tú lo eres, has venido enfadado a verte conmigo sin ningún plan de respaldo.
— ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo supiste de mi enojo y de mi cambio de planes?
— Sabemos todo, te lo he dicho, somos omnipresentes- me guiña el ojo derecho-
— O poseen micrófonos que les permiten escuchar todo…
— Tal vez si, tal vez no- Sonríe- nunca lo sabrás…
— ¿Te entusiasma ser soberbio no?
— Es bellísimo serlo- su comisura derecha se eleva demostrado un signo de victoria-
— ¿Sabes que nos subestimaron bastante no?

Se levanta, camina hacia una bandeja que posee dos vasos de cristal con un whisky aparentemente caro. Sirve dos medidas y le coloca dos hielos. Deja mi vaso posado en la mesa ratona que nos separa. Camina hacia el fuego y mientras lo mira atentamente dice:

— ¿Que belleza el fuego no? Las llamas devoran todo a su paso sin importar nada. El sonido del crujir de un leño pidiendo ser salvado y su asesino lo devora sin piedad. Piensas que somos los malos aquí y solo buscamos la salvación. Solo buscamos que la sociedad salga a flote luego de años de estar hundida en el fondo de un océano frío y desolado. La política ya no funciona, el crimen aumenta y la piedad ya no es un código implícito que ayuda a la convivencia. Sé que te cuesta entenderlo o tal vez nunca lo hagas, McCartney será condenado por su acto desleal frente a la muerte de tu esposa y de su compañero Jane. No debió hacerlo, no permitimos errores de ese tipo en nuestra sociedad. Piensas que soy el cuarto al mando pero no, soy la mano derecha de Cicatriz y con él elevaremos el mensaje a niveles mundiales.
El fuego no distingue el daño, la importancia de lo que quema, ni dónde debe detenerse. El oxígeno es su motor y la madera su combustible. La llama roja indica peligro, mi adoración viene de temprana edad. La temperatura que supera los setecientos grados Celsius es lo que más me atrapa, es un Dios que destruye para luego dejar nacer más fuerte lo que viene detrás. Es nuestro signo de batalla y escudo de la organización, que en el centro lleva la llama de la vida eterna. Mira- se levanta la manga de su uniforme y poseía un tatuaje, un círculo rojo que en el medio tenía un fuego amarillo con un color rojo oscuro en sus extremos- No todos lo poseen, solo los del gran escalafón.

— Interesante forma de ver la vida y de apoyar el genocidio- intento tomar un sorbo de whisky pero dejo apoyado el vaso nuevamente- aquí nada de lo que digas me interesa, han decido y deciden sobre la vida de las demás personas. Nosotros somos su peor enemigo aunque sepa que nuestros líderes manejan dinero de la misma forma. Y están manchados de sangre sucia, no significa que los demás actuemos de la misma forma. Coronel Sinner usted me subestimó de gran manera a mí y a mi equipo.
— Ustedes solos se subestiman- de un solo trago bebió su vaso y de otro trago el mío- nunca tuvieron en cuenta a los infiltrados. Los espías existieron en todos los tiempos y no contemplaron jamás ese punto débil.
— Te equivocas- le digo con enojo- hemos acabado con todos
— ¿Seguro? ¿Conoces a Bob Stan?
— Si, un técnico del laboratorio, gran trabajador. Encargado de analizar la Bomba I.

Marca un número y acto seguido ingresa a la sala, Bob Stan, con una sonrisa pícara, joven y con su aspecto cambiado.

— Perdón Thomas, no quería que lo supieras antes de morir. Necesito el dinero más que una batalla sin sentido.
— Gabriel siempre dudó de ti, por eso la Bomba I que trajiste aquí no sirve- sonrío- eres tan estúpido qué pensaste que nos podías engañar.
—¡¡¡ son puras falacias, nada es cierto!!!- Exclama con un grito-
— Si tú lo dices, después no te lleves una sorpresa cuando la quieras hacer funcionar…
— ¡Acabaré contigo!- se me lanza, me golpea y logro sacármelo de encima, se siente un disparo y cae muerto al suelo.
Mientras me limpio la sangre del rostro, miro a Sinner con fiereza y le digo:

— ¿Así tratas a tus hombres?
— Cuando fallan en la misión, si- se guarda el arma- el ejército es así, no se permiten errores.
— Sinner no seas hipócrita, tú sabías que el artefacto no funcionaba; no desees mentirme porque ya no funciona conmigo.
— ¿Cómo lo supiste?- dice con sorpresa-
— Solo lo sé, siempre lo supimos- le guiño el ojo- debemos sacarnos las caretas y hablar en serio.
— ¿A qué te refieres?
— Ustedes colocaron micrófonos en cada punto de reunión nuestros, así sabían cada paso que dábamos. Dioses omnipresentes, si claro, como no.- libero una carcajada- solo restaba que cayeran en nuestra trampa. Pero antes de contarte eso, quiero decirte que ese artefacto era inservible y lo utilizaron para mantenernos ocupados y no buscar a Miss Poison. Continuando con mi narración, me di cuenta de los micrófonos por una fuente confiable que pertenecía a tu asociación. Ilusos, creen que tienen el poder, que podían siempre vencernos. Todo fue una actuación- sonrío-
— No comprendo- dice elevando su voz-
— Fácil Coronel, me brindó toda la información que necesitábamos- me señalo la oreja y el primer botón de la camisa- mi hija y Daina han escuchado todo. Desde dónde está la base militar hasta lo del traidor. Ahora sabemos cómo doblegar sus planes.

Comenzó a reír a carcajadas, me da una palmada en el hombro y dice:

— ¡Perfecto! Es perfecto- aplaude- me has atrapado, siempre fui de hablar de más… Pero como dije varias veces, de aquí no saldrás.
— Otro error- digo con sutileza- te tomaste los dos vasos de whisky.
— Borracho o no, puedo acabar contigo en un abrir y cerrar de ojos.
— Eso lo sé- me levanté- pero un hombre muerto no puede quitarme la vida- le doy la espalda-
— ¿Qué diablos dices?… Que… me- se toma el cuello- ¡maldito seas!- intenta agárrame y cae al piso convulsionando. La espesa espuma que libera su boca indica que ha fallecido.

Sonrío, camino hacía la puerta de salida y digo:

— ¿Daina lograste detener el bombardeo?
— Si Thomas, misión cumplida, el grupo de limpieza se encargará del pueblo. Ven aquí que tenemos asuntos muy graves que resolver.
— Ahí estaré- dije y comencé mi escape-

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